EUR/USD, GBP/USD y AUD/USD largos al mismo tiempo no son tres operaciones independientes: son, en la práctica, una apuesta ampliada contra el dólar. Si el dólar se fortalece, las tres pierden a la vez, y el riesgo real de la cartera es la suma, no el 1% individual de cada una.
Antes de abrir una nueva operación se revisa qué posiciones ya están abiertas y si comparten un factor común —divisa base, sector, sensibilidad a tipos de interés—. El riesgo se gestiona a nivel de cartera, no operación por operación.