El modelo describe una secuencia recurrente: la sesión asiática construye un rango que actúa como pool de liquidez, Londres suele barrer uno de los extremos de ese rango buscando liquidez, y Nueva York produce la expansión direccional que explota la ineficiencia dejada por ese barrido.
No es un patrón que se repita cada día con precisión mecánica, sino un marco probabilístico: aporta un plan de qué buscar en cada franja horaria en lugar de reaccionar sin estructura a cada movimiento.