No todos los datos económicos mueven el mercado por igual. Las decisiones de tipos de interés, los informes de empleo y las lecturas de inflación concentran la mayor parte de la volatilidad programada, porque redefinen las expectativas sobre política monetaria futura.
Operar alrededor de estos eventos exige un protocolo, no una corazonada: conocer la hora de publicación, el consenso del mercado y tu regla de tamaño para minutos de alta volatilidad evita que una sorpresa en el dato se convierta en una sorpresa en tu cuenta.