Una cotización muestra dos precios: el bid al que puedes vender y el ask al que puedes comprar. La diferencia es el spread, tu primer coste y la razón por la que toda operación empieza en negativo.
El pip es la unidad de medida del movimiento. Una vez conoces la distancia en pips hasta tu stop y el valor del pip para el instrumento, el tamaño de la posición deja de ser una opinión: es una división.