Un plan de trading útil cabe en una página. Define qué instrumentos operas, en qué horario, cuánto arriesgas por operación, qué tiene que ocurrir para entrar y qué te saca del mercado.
Si una decisión no está contemplada en el plan, no se toma en caliente: se anota, se revisa el fin de semana y se incorpora como regla si sobrevive al análisis.