Una vela es la fotografía de una disputa entre compradores y vendedores durante un intervalo fijo. El cuerpo muestra quién ganó la disputa entre apertura y cierre; las mechas muestran hasta dónde llegó el bando perdedor antes de ceder terreno. Nada de esto predice el futuro por sí solo.
El error habitual es memorizar nombres —martillo, envolvente, estrella— como si fueran señales mágicas. Sin contexto de estructura y localización, esos nombres no aportan ventaja estadística. Lo que sí importa es dónde ocurre la vela y qué información nueva revela sobre el equilibrio de fuerzas.