Tras una ruptura, el precio suele regresar a probar el nivel roto antes de continuar: es el retest. Esa zona pasa de resistencia a soporte —o viceversa— y ofrece una segunda oportunidad de entrada con mejor relación riesgo-beneficio que perseguir la ruptura inicial.
Esperar el retest exige paciencia: no todas las rupturas lo generan, y anticiparse antes de que el precio confirme la reacción en la zona convierte una entrada disciplinada en una apuesta.