El revenge trading rara vez se detiene con fuerza de voluntad en el momento; se detiene con una regla mecánica escrita de antemano: tras dos pérdidas seguidas, pausa obligatoria de treinta minutos sin excepciones, sin importar cuán clara parezca la siguiente entrada.
La regla funciona porque elimina la decisión del momento de mayor vulnerabilidad. No se decide si pausar; se ejecuta la pausa porque ya estaba escrita antes de que el estrés apareciera.