Un drawdown prolongado activa la misma respuesta de amenaza que una pérdida aislada, pero sostenida en el tiempo. La reacción natural es buscar una solución rápida: cambiar de estrategia, aumentar el tamaño o dejar de seguir el plan que 'no está funcionando'. Casi siempre, el problema no es el sistema sino la ejecución bajo presión.
La respuesta útil es reducir el tamaño de posición durante el drawdown —no aumentarlo— y mantener la muestra de operaciones lo bastante grande antes de juzgar si el sistema falla o si la racha entra dentro de lo esperado estadísticamente.