Los datos on-chain —flujos netos a exchanges, direcciones activas, oferta de stablecoins— aportan contexto sobre la oferta y demanda estructural de un activo. Grandes entradas de monedas a exchanges suelen preceder presión vendedora; salidas masivas suelen indicar acumulación.
El error habitual es tratar cada métrica como una señal de entrada inmediata. Funciona mejor como capa de contexto que confirma o cuestiona una idea técnica ya formada, nunca como sustituto del análisis del gráfico.