Mantener fondos en un exchange añade un riesgo que no existe en el forex regulado: el riesgo de contraparte. Un exchange puede sufrir un hackeo, una intervención regulatoria o directamente insolvencia, y el capital depositado queda expuesto.
La práctica sensata es operar con el capital mínimo necesario en el exchange y mover el resto a custodia propia cuando no está en uso activo. Diversificar entre plataformas también reduce el impacto de un evento aislado.